El Gobierno de España ha dado un paso histórico en el ámbito de la innovación científica y tecnológica con la presentación oficial de su primera Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas, un ambicioso plan que contempla una inversión inicial de 808 millones de euros, con posibilidad de superar los 1.500 millones mediante la atracción de capital público y privado. Esta iniciativa, que abarca el periodo 2025-2030, fue presentada el 24 de abril en Madrid durante una jornada celebrada en el marco del Foro Global de Tecnología de la OCDE, y marca un punto de inflexión en el posicionamiento del país dentro del competitivo panorama internacional de la tecnología cuántica.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, junto con el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, fueron los encargados de explicar el alcance de esta estrategia. Ambos destacaron que el objetivo es doble: por un lado, consolidar y hacer crecer el ecosistema cuántico español —tanto en el ámbito científico como en el empresarial— y, por otro, preparar a la sociedad ante el impacto disruptivo que traerán consigo estas nuevas tecnologías.
A diferencia de la computación clásica, que se fundamenta en principios de la física tradicional, la computación cuántica se basa en fenómenos como la superposición o el entrelazamiento cuántico. Estas propiedades permiten abordar cálculos extraordinariamente complejos en apenas unos minutos —operaciones que, de otro modo, requerirían siglos de procesamiento—, así como transmitir información a largas distancias con una precisión y seguridad sin precedentes. También se abren nuevas posibilidades en la medición de propiedades físicas con una exactitud que supera de forma notable a las tecnologías actuales.
Esta estrategia, aprobada oficialmente por el Consejo de Ministros el pasado 15 de abril, se alinea con las directrices marcadas por la Unión Europea en materia de innovación tecnológica y soberanía digital. Las áreas prioritarias que se beneficiarán de esta inversión incluyen la computación cuántica, las comunicaciones seguras basadas en tecnologías cuánticas y el desarrollo de sensores y dispositivos de metrología con aplicaciones tanto civiles como militares.
Uno de los aspectos más destacados del plan es su vocación de fomentar la aplicación industrial de estas tecnologías. Esto implica financiar infraestructuras y apoyar casos de uso reales que permitan traducir los avances científicos en soluciones prácticas para sectores clave. Por ejemplo, se prevé utilizar tecnologías cuánticas para mejorar la eficiencia de las redes eléctricas, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles; acelerar el descubrimiento de nuevos medicamentos mediante simulaciones moleculares ultra precisas; prever con mayor exactitud fenómenos climáticos extremos; o avanzar en la creación de materiales avanzados y catalizadores sostenibles, útiles tanto en la industria como en la defensa.
Un caso paradigmático de uso son los relojes cuánticos, que permitirán una navegación marítima extremadamente precisa sin necesidad de depender de sistemas externos, algo fundamental para garantizar la soberanía y la seguridad en entornos estratégicos.
Para articular la implementación de esta estrategia, el Gobierno ha diseñado una hoja de ruta basada en cuatro grandes objetivos: fortalecer la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i); facilitar la transferencia del conocimiento al tejido productivo; fomentar la aparición de un mercado nacional sólido en torno a estas tecnologías; y sensibilizar a la ciudadanía sobre los cambios que se avecinan, incluyendo cuestiones como la privacidad digital en la era postcuántica.
Además, se han identificado siete prioridades estratégicas que guiarán la acción gubernamental. Estas abarcan desde el impulso a las empresas españolas que ya trabajan en este ámbito, hasta la convergencia entre inteligencia artificial y tecnologías cuánticas, el desarrollo de redes de comunicaciones cuánticas, el avance en sensórica y metrología, el fortalecimiento de infraestructuras y capacidades científicas, la protección de la información en el nuevo contexto digital, y la consolidación de un ecosistema nacional coordinado, robusto y competitivo a nivel europeo.
Una de las primeras acciones concretas para poner en marcha esta estrategia ha sido la aprobación del Hub de Comunicaciones Cuánticas, respaldado con una inversión inicial de 10 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Este centro tendrá como misión impulsar el desarrollo de casos de uso reales, promover la investigación en fotónica cuántica y desplegar iniciativas de formación y divulgación científica.
Diversas instituciones ya han sido beneficiarias de estas ayudas, lo que permitirá consolidar una red de excelencia distribuida por todo el territorio español. Entre ellas destacan el Instituto de Ciencias Fotónicas de Cataluña, el Grupo de Información y Comunicación Cuántica de la Universidad Politécnica de Madrid, el Donostia International Physics Center, y el Instituto de Astrofísica de Canarias, entre otros.
El acto de presentación celebrado en Madrid ha reunido a representantes de más de 38 países miembros de la OCDE, así como a referentes del sector académico, científico, tecnológico y empresarial, reflejando la dimensión internacional del desafío. Durante la tarde, el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, y la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz, han intervenido en un evento abierto al público con el objetivo de acercar esta iniciativa a la ciudadanía, explicando sus beneficios y el papel que la sociedad tendrá en su desarrollo.
En el contexto geopolítico actual, en el que la carrera por dominar las tecnologías emergentes se intensifica a nivel global, esta estrategia supone una oportunidad única para que España se sitúe a la vanguardia de la innovación, afiance su soberanía tecnológica y contribuya activamente al liderazgo europeo en un sector que se prevé que alcance un valor de 173.000 millones de dólares en 2040. Europa, según datos de la Comisión Europea, ya acoge a una de cada cuatro pymes cuánticas del mundo, un dato que refleja el enorme potencial que tiene el continente, y que España quiere aprovechar con esta hoja de ruta transformadora.

